ACERCA DE LA ARENA DE LOS MERCADOS


 La búsqueda incesante del hombre por optimizar los recursos del planeta produce una creación continua de riqueza en el mundo, la cual necesariamente finaliza representada en los mercados bursátiles, forex de divisas y de materias primas.
Desde su origen, los movimientos de los precios asombran. Algunos de los mecanismos del comportamiento humano que crean estos movimientos  son racionales e inteligentes, pero otros son incomprensibles. Estas distorsiones aparecen en cualquier momento y han existido desde siempre, ya que no son más que el reflejo de su propia naturaleza. Lo que se registra en las fluctuaciones de los precios no son los acontecimientos en sí mismos, sino las reacciones humanas ante estos eventos, o la forma en que millones de mentes piensan individualmente que estos sucesos pueden afectar el futuro.
Muchos han tratado de explicar los orígenes de estas fluctuaciones y la mayoría de los teóricos han respaldado lo que parece ser la explicación más lógica: al largo plazo los precios reflejan el valor real de los activos que representan, solo revelando en el corto plazo las fuerzas aleatorias de la oferta y la demanda.

La gran mayoría de los analistas considera el tipo de Análisis Fundamental en un horizonte de tiempo amplio, el cual se basa en los análisis clásico de los balances, utilidades, relación precio/utilidad, valor libro, informaciones o noticias acerca de la toma de control de una empresa, fusiones, divisiones, nuevas tecnologías o productos, huelgas de grandes mineras o desastres naturales.  El Análisis Fundamental trata de evaluar el auténtico valor de un commoditie basado en el rendimiento futuro que se espera de este. Este estilo de análisis hace supuestos  para poder estimar cuanto costará en un escenario futuro y como debiera desarrollarse su precio hacia delante. Pero el futuro es difícil de predecir porque hoy en día los pronósticos y valorizaciones son actualizadas cada vez más seguido, mensualmente, semanalmente incluso diariamente. Los estudios pierden vigencia con rapidez porque la información cambia continuamente, lo que obliga a revisar los supuestos de los análisis y a recalcular las predicciones.

El Análisis Técnico, por su parte, utiliza como única fuente de información la evolución de los precios y los volúmenes transados. Otro factor que es considerado casi como un axioma en este tipo de análisis, es que el mercado internaliza en forma casi instantánea las informaciones relacionadas con cada producto, reflejándolas en el precio casi inmediatamente, mucho antes que sean de dominio público. Muchas veces se podrá observar que, cuando se publican las noticias, ya es tarde para  aprovecharlas. Esto se debe al hecho de que estaban ya reflejadas en el precio.
La paternidad de este tipo de análisis se le atribuye a Mr. Charles Dow, quien inició estos estudios estadísticos en 1903 y demostró el comportamiento cíclico de los precios de las acciones, basándose en el concepto del equilibrio perfecto de la oferta y la demanda.
El axioma principal en que se basa esta teoría es que el mercado incorpora en el precio toda la información relativa al mercado analizado, y establece tendencias al alza o a la baja, perfectamente definidas. La contribución de Charles Dow al análisis técnico moderno es innegable. Su enfoque aportó un método totalmente nuevo en la historia del análisis de los mercados.
Una buena  definición para esta disciplina podría ser la siguiente:
“El Análisis Técnico es el arte de identificar los cambios de tendencias de los precios en su comienzo, y luego mantener una posición en el mercado hasta que el peso de las evidencias indique que dicha tendencia se ha revertido.”

En términos prácticos, este análisis es el arte de rastrear en el mercado el movimiento causado por otros, siguiendo las huellas dejadas a su paso, mediante el seguimiento de la evolución del precio del producto transado y su respectivo volúmen transado. Es la única forma real en que el mercado expresa lo que está haciendo o intenta hacer.

El análisis técnico le toma la delantera a otro tipo de estudios tales como financieros, macroeconómicos,  etc., en términos de que es el más puro reflejo de la inteligencia del mercado, en sí mismo.
Los que causan los verdaderos movimientos del mercado son los profesionales Fundamentalistas, y quienes siguen esos movimientos que ellos no han causado, son los Tecnicistas.
Por último, dentro de las mismas corrientes de fundamentalistas y tecnicistas, es común encontrar diferentes interpretaciones y conclusiones a partir del análisis de la misma información.  La verdadera información fundamental que causa movimientos de mercado tiene su origen en la fuente interna de las empresas. Luego, los profesionales descubren la noticia y las grandes instituciones toman importantes posiciones en sus carteras. Finalmente, la información llega a los inversionistas comunes, quienes empiezan a comprar atraídos por el fenómeno, lo que impulsa el precio aún más arriba.
Los tecnicistas plantean que, aunque ellos no tengan acceso a esta información privilegiada, mediante la observación cuidadosa del comportamiento del precio se puede detectar esta anomalía del mercado y sin saber detalles mayores de los acontecimientos en particular, pueden tomar posiciones todavía ventajosas.

La diferencia de apreciación de la realidad de ambas corrientes hace que este fenómeno sea posible y eterno, ya que jamás existirá un consenso en el análisis del mercado.
Otro hecho importante que colabora a la existencia de dos grupos , unos comprando y otros vendiendo, radica en que los inversionistas pueden, sólo en principio, definir si serán jugadores de largo plazo o de corto plazo, pero en la práctica, la mayoría cambiará su parecer en función del comportamiento del mercado y sus emociones, o en función de los imprevistos de urgencia económica que le ocurran. Esto hace que en todo momento sea posible concretar las transacciones de compra o de venta, independiente de la posición del precio en el ciclo.
No obstante todo lo anterior, el mercado será el árbitro final, tanto para fundamentalistas como tecnicistas, e independiente de cómo percibamos las noticias o interpretemos como bullish o bearish las situaciones, el mercado se comportará exactamente como él quiera hacerlo, y no como uno desearía que fuese.

Los matemáticos se divierten, ya que la auténtica naturaleza de los sistemas dinámicos, tal como lo es una economía, es muy compleja y extremadamente imprevisible. En opinión de ellos, los economistas no han hecho más que omitir la auténtica esencia de su tarea de predicción, ya que no han considerado la naturaleza de las matemáticas no lineales, donde por lo general sólo se puede pronosticar el comportamiento de tales sistemas en un plazo muy corto. Las explicaciones de esto se encuentran en un complejo de fenómenos peculiares descritos como caos determinista. Lo que significa que en la mayoría de los casos, no es posible realizar una predicción objetiva y cuantitativa del largo plazo, por ser sistemas intrínsecamente inestables.

La elaboración de un modelo adecuado para predecir el auténtico valor de un activo es muy complejo de construir por su escenario de condiciones cambiantes, y por sobre todo porque el comportamiento de los modelos de simulación económica se tornan tanto más caóticos cuanto más tratan de describir la dinámica real con todas sus variables. Es decir, mientras más depurado y refinado sea el modelo, más claramente se evidencia que tal tipo de modelo en modo alguno podrá predecir la evolución del precio a largo plazo.


Charles Dow estableció una serie de reglas del mercado, pero parece evidente que cuando el mercado explota presa del pánico, algunos otros fenómenos deben estar actuando. Lo que ocurre es que el mercado puede estar extraordinariamente bien informado, pero no siempre basa su comportamiento en este conocimiento solamente. Hay un segundo elemento, lo irracional, y algunas veces, cuando irrumpen los aficionados, este elemento dominará por completo, mientras que en otras ocasiones su actuación puede carecer de importancia. El trading en los mercados es un fenómeno social en el cual participan fuertemente las emociones al momento del remate de los instrumentos transados.
Los sociólogos han realizado intentos ingeniosos de reproducir las condiciones del comportamiento de una multitud en un laboratorio, con fines de investigación, pero difícilmente ha podido ser logrado. Apesar de ello, el mercado es quizás el mejor laboratorio que se pueda encontrar en forma natural, para observar el comportamiento colectivo humano. Los sociólogos Milgram y Toch definen el comportamiento colectivo como aquel que se origina espontáneamente, es relativamente poco organizado, bastante impredecible, sin plan en su curso de desarrollo y depende de la estimulación mutua de los participantes.

 

Una de las formulaciones teóricas acerca del comportamiento colectivo es la Teoría de la Convergencia, la cual se centra en las características culturales y de personalidad de los miembros de una colectividad, señalando cómo estas similitudes alientan una respuesta colectiva a una situación dada. Esta teoría considera el comportamiento colectivo como algo más que un impulso insensato, y admite que el comportamiento colectivo puede ser racional y dirigido hacia una meta.
Por otra parte, la Teoría del Contagio, acerca del comportamiento colectivo, define el contagio como “una diseminación relativamente rápida, involuntaria y no racional de un estado de ánimo, impulso o forma de conducta...”
Esta teoría hace hincapié en forma exagerada en los aspectos no racionales del comportamiento colectivo. En esto se basa lo que se conoce como “efecto manada”. La forma de reaccionar de los individuos ha sido siempre predecible frente a la ambición y al miedo a la bancarrota. El mercado asume que la masa seguirá comportándose de la misma forma, como lo ha hecho siempre, de acuerdo a su naturaleza intrínseca.

De acuerdo a todo lo anteriormente planteado, podemos apreciar que el intentar predecir el comportamiento exacto de los mercados en el largo plazo no pasa de ser más que una vana ilusión.  Debido a que no existe forma de predecir el futuro, el Análisis Técnico tiene la ventaja de ponernos en la senda de las probabilidades de ocurrencia de los sucesos. No se trata de una operación matemática exacta que tenga resultados asegurados, pero sí más probables... porque el Análisis de los Mercados finalmente es más un arte que una ciencia!

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